Studio CAVA es un estudio de arquitectura y diseño interior en Costa Rica que trabaja sobre todo en la costa de Guanacaste. Su obra construida incluye Papagayo 404 en Península Papagayo, Kauhane House y Casa Alcaraván en Playa Grande y Hangars B en Huacas; en proceso tiene una casa en Rancho Cartagena, un hotel pequeño en Playa Negra y una panadería en Tamarindo. Trabaja en inglés y español, también con clientes que viven fuera del país.
Una forma de hacer arquitectura.
Cada proyecto parte del clima de su sitio: el recorrido del sol, la brisa de la época seca y por dónde corre el agua en las lluvias. El estudio acompaña el proyecto desde el estudio del lote, antes de comprarlo, hasta el diseño, los permisos del CFIA y la municipalidad y la dirección de la obra.
Notas del perfil
Perfil editorial elaborado a partir del sitio público del estudio. Esta ficha no implica que el estudio haya reclamado su perfil o respaldado el directorio.
Fotografía: John AbramsFotografía: John AbramsFotografía: John Abrams
Una ampliación de unos 1,100 m² a una casa elevada sobre columnas de acero inclinadas, encima del bosque seco de Península Papagayo. Suma la secuencia de entrada, la cocina y la sala, una piscina infinita larga con jacuzzi, decks de madera y una terraza hundida con fogón.
Fuente: Studio CAVAFuente: Studio CAVAFuente: Studio CAVA
Una casa de dos pisos y 380 m² en Playa Grande, en piedra y madera alrededor de una piscina en un jardín tropical. La sala, la cocina y el comedor se abren al jardín con ventanales de piso a techo, bajo cielos de reglilla de madera.
Fuente: Studio CAVAFuente: Studio CAVAFuente: Studio CAVA
Una casa de un piso y 200 m² en Playa Grande, con fachada de madera bajo un techo largo y bajo. Adentro, cielos de madera, ventanas altas de celosía y baños de concreto pulido.
Un edificio de hangares de dos pisos y 1,600 m² en Huacas, con ingeniería de Pattoni Ingenieros. Una celosía oscura perforada y una escalera exterior quedan bajo un techo que se extiende sobre las naves abiertas.
Una casa de 420 m² en un lote de 1,150 m² en Rancho Cartagena, bajo un techo plano y profundo frente a un valle verde. Sala, comedor y cocina quedan al centro, con decks y pasarelas hacia una piscina infinita.
Un hotel pequeño de 680 m² en un lote largo en Playa Negra: una casa de bienvenida, un restaurante con cine al aire libre y cinco cabinas con piscina propia. Los pabellones, con muros de celosía perforada, quedan entre los árboles existentes.
Una panadería y café de 160 m² en Tamarindo, con una barra de madera y piedra bajo lámparas tejidas. Una sala corre a lo largo de una pared diagonal, y las mesas siguen hacia una terraza.